OPCION PREFERENCIAL POR LOS JOVENES
"Vosotros sois la sal de la tierra...Vosotros sois la luz del mundo", (Mt 5, 13-14)
¡Queridos jóvenes!
Para esta charla me he valido de lo que el padre José Maria escribió
sobre la juventud y que es recordado y actualizado en la jornada Mundial de
la juventud del 1998 y en la jornada Mundial de la juventud en el año
2.002 celebrada en Toronto Canadá
No creo exagerado recordarles que los E.P.J.
nacieron como una necesidad de la juventud de los años 60, sumergida
en un escenario donde existían dos corrientes en lo económico
y en lo social. La una caracterizada por una sociedad capitalista al extremo,
industrializada e inhumana, la otra sociedad comunista , con un planteamiento
político y social que buscaba justicia e igualdad pero que atropellaba
los mas elementales derechos de libertad, esta juventud buscaba un orden mundial
mas humano y mas autentico. En Latinoamérica la juventud tenia una característica
especial, y era pertenecer a países que luchaban por lograr un desarrollo
económico y social, buscaban disfrutar de las comodidades que ofrecían
los países desarrollados, éramos el patio trasero de los países
desarrollados. En éste marco, por voluntad del Eterno Padre, llego el
Espíritu Santo, al padre José Maria Pujadas y algunos sacerdotes
y filósofos católicos y les concedió la sabiduría
para crear la Obra de Encuentros de Promoción juvenil. Durante varios
años su fundador se dedico a difundir la obra y a escribir los manuales
que darían las directrices para la obra, en el trascurso de estos años
el padre José Maria , procuro crear discípulos para que continuaran
su obra.
Cada obra de Dios, se escribe con una letra particular , única e irrepetible,
que la distingue de las demás y que de alguna forma define su carisma.
En los E.P.J. se ve una obra al servicio de la juventud, pero impulsada por
la misma juventud, además una obra que escribe su historia a diario,
en función de la capacidad de sus miembros de ser presencia de Jesús,
si se vive una crisis, no depende de la forma en que se diga el mensaje o de
lo actualizado que sea el manual, o de las personas que componen el comité
central, depende de la capacidad de sus miembros de hacerse vacío, para
permitir que el espritud Santo sea el que guíe el caminar y de la generosidad
en la entrega. La obra necesita continuar su crecimiento, pero esto, no se da
por preparación humana. El padre José Maria, partió al
paraíso dejando en manos de algunos discípulos la responsabilidad
de cuidar alimentar y hacer crecer una obra de Dios, pero si en ellos no se
vive " Que Todos sean Uno", no hallaremos la senda.
La obra de E.P.J fue dada a la humanidad
a través de la juventud, los escogió a uds. jóvenes, par
continuar con su obra, por que creía en la juventud, creía en
Uds. en su capacidad de vivir libre de ataduras sociales, motivados por ideales
elevados, creía en su autenticidad, en su entusiasmo por la figura la
figura de Jesús.
Hace algún tiempo un amigo me invito a realizar una caminata, con el
fin de ver los fósiles que se encontraban en las piedras del camino,
en el trayecto yo andaba adelante, pero no encontraba ninguno, en cambio mi
amigo frecuentemente me llamaba para que reconociera los fósiles que
había encontrado, como era posible que él los viera y yo que cruzaba
primero no, la razón era sencilla el los veía con los ojos del
que ama lo que hace, yo simplemente lo hacia por curiosidad.
"Vosotros sois la sal de la tierra...
vosotros sois la luz del mundo", (Mt 5,13-14): éste es el lema del
mensaje joven líder comunitario. Las dos imágenes, la de la sal
y la luz, utilizadas por Jesús, son complementarias y ricas de sentido.
En efecto, en la antigüedad se consideraba a la sal y a la luz como elementos
esenciales de la vida humana.
"Vosotros sois la sal de la tierra....".
Como es bien sabido, una de las funciones principales de la sal es sazonar,
dar gusto y sabor a los alimentos. Esta imagen nos recuerda que, por el bautismo,
todo nuestro ser ha sido profundamente transformado, porque ha sido "sazonado"
con la vida nueva que viene de Cristo (cf. Rm 6, 4). La sal por la que no se
desvirtúa la identidad cristiana, incluso en un ambiente hondamente secularizado,
es la gracia bautismal que nos ha regenerado, haciéndonos vivir en Cristo
y concediendo la capacidad de responder a su llamada para "que ofrezcamos
nuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios"
(Rm 12, 1). Escribiendo a los cristianos de Roma, san Pablo los exhorta a manifestar
claramente su modo de vivir y de pensar, diferente del de sus contemporáneos:
"no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformémonos
mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podamos distinguir
cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto"
(Rm 12, 2).
Durante mucho tiempo, la sal ha sido también
el medio usado habitualmente para conservar los alimentos. Como la sal de la
tierra, estamos llamados a conservar la fe que hemos recibido y a transmitirla
intacta a los demás. Hemos recibido un legado único y particular
que es el de ser forjadores de una juventud Cristiana, maestros de maestros.
Debemos descubrir nuestras raíces como movimiento apostólico,
profundizar el conocimiento de la herencia espiritual que nos ha sido transmitido,
seguir a los testigos y a los discípulos que nos han precedido! Sólo
permaneciendo fieles al espíritu de Dios en la obra de E.P.J. podremos
ser los apóstoles y testigos de este nuevo milenio.
Nuestra misión es la juventud, este
estado excepcional que le permite a la humanidad ser autentica, buscar lo absoluto,
el sentido y la plenitud de la existencia. No nos dejemos desanimar por los
que, decepcionados de la vida, se han hecho sordos a los deseos más profundos
y más auténticos de su corazón. Tienen razón los
que no se resignan a los proyectos insignificantes. Si mantenemos grandes deseos
para el Señor, sabremos evitar la mediocridad y el conformismo.
"Vosotros sois la luz del mundo....". Para todos aquellos que tuvimos
el privilegio de conocer al padre José Maria lo mismo que para Uds. el
signo que nos debe identificar es la unidad, permitiendo que el espritud Santo
ilumine nuestras ideas para continuar con el Trabajo que nuestro fundador dejó
sembrado.
Cuando la luz va menguando o desaparece completamente, ya no se consigue distinguir
la realidad que nos rodea. En el corazón de la noche podemos sentir temor
e inseguridad, esperando sólo con impaciencia la llegada de la luz de
la aurora. Queridos jóvenes, ¡a ustedes corresponde ser los centinela
de la obra de E.P.J.
En la actualidad , la juventud presenta
características distintas, el mundo esta enmarcado por el libre comercio,
ya no existe las grandes potencias comunistas radicales, quedan algunas como
la China, que cada vez reciben mas presión por la comunidad internacional
para ablandar sus medidas contra la libertad, los países ricos son cada
vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, la televisión
los deportes profesionales, el Internet, anestesian al mundo, la droga es cada
vez mas consumida, por la juventud, no existe interés por estudiar. En
Latinoamérica nuestra juventud, es azotada por la pobreza, por una sociedad
Ligth, lo que importa es el dinero y la apariencia, un joven que permite que
todo un publico participe de su intimidad con el fin de lograr la fama y una
juventud que sigue a cualquiera simplemente por el hecho de intrigar para lograr
un objetivo, son antivalores que están llevando a una desintegración
social, esto nos puede hundir a todos, Colombia esta azotada por una guerra
Civil sin norte, una clase política corrupta e inepta, una guerrilla
y paramilitares cada vez mas crueles e inhumanos y una sociedad que ha perdido
su poder de asombro , que no quiere comprometerse.
Toda esta realidad parece sombría, pero estos dolores pueden tener razón
si somos capaces de comprender nuestro papel en la voluntad de Dios. Podemos
ser un grano de arena en la construcción del reino, debemos estar movidos
por el amor a los demás y el deseo de dar la vida por el otro, por el
que esta al lado, por el vecino, el rico , el pobre, el jefe, el subalterno,
los padres , los hermanos; Debemos estar inmersos en la sociedad, debemos saber
hablar su leguaje, pero sobre todo, "Ser Jesús" .
Enorgullecernos de nuestra vida en el evangelio,
debemos acomodarnos a los nuevos tiempos, en la obra de E.P.J podemos utilizar
un nuevo lenguaje , unas expresiones distintas, quizá nuevas dinámicas,
pero el espíritu de Dios es el mismo de ayer de Hoy y de Siempre, Dios
no es una moda, es la raíz y fundamento de nuestra existencia,
En esta época en el que muchos de nuestros contemporáneos viven
como si Dios no existiera, o son atraídos por formas de religiosidad
individuales y acomodadas, es necesario que precisamente nosotros demos testimonio
de unidad a la iglesia lo mismo de compromiso existencial con lo que predicamos."No
se enciende una lámpara para ponerla debajo del celemín"
(cf. Mt 5,15).
Los invito a reafirmar nuestro compromiso
con Dios y con la juventud, Cristo nos llama, la Iglesia nos necesita. Profundicemos
en el estudio de la Palabra de Dios y dejemos que ella ilumine nuestra mente
y nuestro corazón. Tomemos fuerza de la gracia sacramental de la Reconciliación
y de la Eucaristía. Tratemos asiduamente con el Señor en ese "corazón
con corazón" que es la eucarística. Día tras día
recibiremos nuevo impulso, que nos permitirá confortar a los que sufren
y llevar la paz al mundo. Muchas son las personas heridas por la vida, excluida
del desarrollo económico, sin un techo, una familia o un trabajo; muchas
se pierden tras falsas ilusiones o han abandonado toda esperanza. aprendamos
a vivir como "hijos de la luz e hijos del día" (1 Ts 5, 5),
manifestando a todos que "el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia
y verdad" (Ef 5, 9).
Para terminar encomendemos a Maria, Esposa
del Espíritu, esta celebración. A ella, Madre de la Iglesia, dirijamos
esta palabras de san Ildefonso de Toledo:
"Te suplico encarecidamente, oh Virgen santa, que yo reciba a Jesús
por aquel Espíritu por obra del cual tú misma engendraste a Jesús.
Que mi alma reciba a Jesús por aquel Espíritu, por obra del cual
tu carne concibió al mismo Jesús. Que yo ame a Jesús en
aquel mismo Espíritu, en el que tú lo adoras como Señor
y lo contemplas como Hijo".
ENRIQUE JOSUÉ SÁENZ -
MARTHA GONZÁLEZ DE SÁENZ. OCTUBRE DEL 2.002